
Estos siete indicadores son algunas de las claras formas en las que podemos medir la verdadera salud de un matrimonio
¿Alguna vez has estado cerca de una pareja de casados y parece que no sólo se aman, si no que de hecho se gustan el uno del otro? Es muy agradable estar cerca de ellos. Es motivador y te llena de vitalidad.
Por el contrario, ¿alguna vez ha estado cerca de una pareja donde era obvio que no se gustaban mucho y que la tensión hace que todo el mundo alrededor estuviese incómodo?.
Yo creo que todos hemos estado alrededor de este tipo de parejas, pero la pregunta de verdad es, ¿cómo nos convertimos en esa pareja feliz y no en la pareja infeliz? ¿Cuáles son los hábitos o los secretos que los hacen diferentes? ¡Me alegra que lo preguntaras! Luego de observar el comportamiento de parejas de todo el mundo, yo creo que estos siete indicadores son algunas de las claras formas en las que podemos medir la verdadera salud de un matrimonio y podemos trazar un curso claro para tener relaciones más felices y sanas.
1.- Las parejas con relaciones sanas no se guardan secretos /Las enfermizas se esconden cosas mutuamente de forma regular.
Un matrimonio sano está construido sobre la base sólida de la confianza, la transparencia y la honestidad. En el momento en que o tú envías un mensaje de texto, visitas un website, haces una compra o tienes una conversación de la cual esperas que tú cónyuge nunca se entere, ¡en ese momento estás saliéndote de cualquier límite! Lucha por la confianza en tu matrimonio. Es el fundamento de todo lo demás.
2.- Las parejas con relaciones sanas comparten todo / Las enfermizas dividen todo entre “lo tuyo y lo mío”.
El matrimonio no es 50-50. El divorcio es 50-50. El matrimonio es 100-100. Un matrimonio sano no necesita dividir todo por la mitad, en lugar de eso, ¡da todo lo que tiene! Las parejas que tienen relaciones enfermizas usan al otro mientras que las parejas con relaciones sanas buscan formas de servir al otro. Servir el uno al otro de forma generosa y sin egoísmos hará que tu matrimonio mejore inmediatamente.
3.- Las parejas con relaciones sanas apuntan a lo mejor del otro / Las enfermizas señalan lo peor el uno del otro.
Si te enfocas en lo mejor del otro, tú podrás obtener lo mejor del otro. Pero si te enfocas en lo negativo, sacarás del otro la peor parte. Tienes que ser el mayor motivador de tu pareja, no el mayor crítico.
4.- Las parejas con relaciones sanas tienen conversaciones /Las enfermizas tienen alegatos.

En su más reciente libro, “Un matrimonio libre de discusiones”, Fawn Weaver, señala la diferencia entre una discusión y un alegato. En una discusión, ustedes están trabajando juntos tratando de alcanzar una meta en común, pero en un alegato, estás tratando de “ganar” y causar que tú cónyuge “pierda”. Un matrimonio necesita ser una relación ganar-ganar. Ustedes comparten todo, así que trabajen juntos para encontrar una solución.
5.- Las parejas con relaciones sanas invierten en su matrimonio regularmente / Las enfermizas siempre dicen “algún día haremos algo”.
Las parejas más felices que yo conozco hacen de su matrimonio una prioridad. No es ninguna ciencia, pero cuando inviertes en algo, tiende a crecer. No tiene que ser una gran inversión financiera. Tu tiempo es un gran recurso que puedes invertir en tu relación. Hagan tiempo el uno para el otro diariamente. Desconéctate. Tengan conversaciones. Tengan una cita (aunque la cita sea ver Netflix y palomitas en el sofá).
6.- Las parejas con relaciones sanas le dan al otro lo mejor de sí / Las enfermizas le dan al otro las sobras.
No vayas durante el día dando lo mejor de tu tiempo, energía y consideraciones a extraños y compañeros de trabajo, para sólo darle tu esposa y a tu familia tus malhumoradas sobras al final del día. Guarda tus mejores energías para las personas que importan más.
7.- Las parejas con relaciones sanas creen en la gracia del perdón; / Las enfermizas creen en llevar un récord de todo y guardar resentimientos.
Si llevas un récord de todas las fallas en tu matrimonio, ambos pierden. Si decides perdonar y buscar el perdón, ambos ganan. Un matrimonio no puede sobrevivir sin MUCHA gracia.

Cuando te equivoques, trata de disculparte rápidamente, acepta la responsabilidad y trabaja en volver a construir la confianza. Cuando tu cónyuge se equivoque, se rápido para perdonar y crear oportunidades para que la confianza se pueda reconstruir. Guarda recuerdos lindos en lugar de guardar rencores.
Adaptación y traducción al español por Manuel Rivas, para PildorasdeFe.net, de artículo publicado en: Dave Willis´s Blog, autor:Dave Willis
